sábado, 18 de mayo de 2019

¿Cuáles son los efectos del estrés en nuestro cuerpo?


Los efectos del estrés se sienten a todos los niveles, físico y mental. Entienda lo que cambia en su cuerpo cuando está ansioso y cómo el estrés afecta a su cerebro.

Millones de personas sufren trastornos de ansiedad en todo el mundo, por lo que el estrés representa un coste elevado para la salud pública. Los efectos del estrés no sólo afectan a nuestra salud mental y emocional, sino también a nuestra salud física.

El estrés es un peligro para nuestra salud física

Cuando estamos ansiosos, nuestro sistema nervioso simpático, responsable de controlar nuestra actividad corporal, se activa: el flujo sanguíneo aumenta hacia las extremidades del cuerpo (manos y piernas) y disminuye hacia los órganos internos, lo que conduce a una variedad de sensaciones (ritmo cardíaco acelerado, mareo, dificultad para respirar).

Por lo tanto, los efectos del estrés en nuestro cuerpo son inmensos y hay varios cambios en diferentes partes de nuestro organismo. Por ejemplo:

Corazón

El estrés provoca un aumento de los latidos del corazón y puede producir un latido irregular llamado arritmia.

Pulmones

Las personas que sufren altos niveles de estrés tienden a respirar más fuerte y rápidamente, causando una gran presión en sus pulmones. A veces, esto puede dar lugar a un ataque de pánico, cuyos síntomas varían entre la falta de aire y la hiperventilación.

Esta rápida ingestión de aire proporciona más oxígeno del que su cuerpo realmente necesita y provoca una disminución correspondiente del dióxido de carbono en la sangre. A su vez, esta caída fuerza el corazón a trabajar aún más y sobrecarga mucho el sistema respiratorio.

Estómago

El estrés afecta significativamente al sistema gastrointestinal. Cuanto más tiempo esté sometido el estómago a un estado de agitación, mayor es la probabilidad de aparición de úlceras y síndrome del intestino irritable.

Cuando está bajo el efecto de un gran estrés, puede experimentar diferentes síntomas que evidencian un desequilibrio del sistema gastrointestinal: indigestión, reflujo gástrico, náuseas, diarrea.

Músculos

La contracción constante de determinados músculos puede causar tensión y dolor. Por eso, cuando están bajo mucho estrés, mucha gente presenta quejas de dolor de cuello y espalda.

Piel

Mayor propensión a aparecer ciertas erupciones cutáneas. Los estados de ansiedad favorecen la aparición de brotes de psoriasis.

Sistema inmunológico

El sistema inmunitario es el mecanismo que el cuerpo utiliza para mantenernos a salvo de virus y bacterias. Altos niveles de ansiedad pueden debilitar dramáticamente el sistema inmunológico.

El estrés también afecta a nuestro cerebro, por ello es importante que cualquier persona cuente con un seguro de gastos médicos mayores.
El estrés forma parte de la vida de todos nosotros, y cuando se vuelve crónico, puede tener enormes consecuencias negativas para nuestra salud, en particular para nuestro funcionamiento cerebral. Se han difundido estudios sobre los efectos del estrés en nuestro cerebro:

  • La exposición prolongada al estrés provoca cambios químicos y estructurales en varias regiones cerebrales;
  • El estrés crónico puede tener consecuencias sobre el tamaño del cerebro, su estructura y su funcionamiento;
  • Cuando tu cerebro detecta una situación de gran estrés, y libera una hormona llamada cortisol, que estimula tu cuerpo para actuar inmediatamente. Sin embargo, altos niveles de cortisol durante largos periodos de tiempo causan daños en nuestro cerebro. Estos daños parecen situarse en las áreas cerebrales responsables de la memoria, el aprendizaje y la capacidad de controlar la ansiedad.;
  • La exposición al estrés puede precipitar o agravar muchas enfermedades mentales, como la esquizofrenia, la enfermedad de Alzheimer y la depresión.


En conclusión, el estrés puede afectarnos física y emocionalmente más de lo que imaginamos. Por lo tanto, hay que cambiar los hábitos de vida: dormir bien, hacer ejercicio, tener momentos de placer y relajación, practicar ejercicios de relajación, compartir nuestros sentimientos y preocupaciones.