Cuentos y el amor de tu vida

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El amor está hecho para vivir una desgracia descomunal como la de Romeo y Julieta. Si no, se hace monótono, rutinario y aburrido, hay que construirlo sólito como una estructura metálica. Seamos sinceros, a nadie le gusta un amor sereno que acompañe nuestros días; nadie busca la estabilidad, sino un amor que nos rompa, nos transforme y cambie nuestro modo de ver el mundo. Y entonces… te das cuenta de que nunca podrás estar con el amor de tu vida porque si lo haces, pronto pensarás que no es amor sino costumbre, querrás conocer más personas, buscarás un escape, amarás a esa persona por quien es, pero del amor que alguna vez te hizo estar a su lado no quedará nada.

Así pasa y por eso existen tantas historias que nos demuestran que el amor no sobrevive a la

calma o al caos, a la intensidad o el orgullo, a los silencios o estruendos, a la prisa juvenil o el sosiego de la edad, a los otros, a ustedes. El amor no es amor si no te quiebra aunque sea sólo un poco, si no te destroza.

Entiende, entiende de una vez con estos cuentos que como tú muchos de nosotros no podemos estar con el amor de nuestra vida.

“La vida empieza a las tres”

Elena Garro

¿Por qué fracasa un matrimonio? Para Elena Garro la respuesta es sencilla: la convención social, la rutina y la degradación de uno o del otro son capaces de provocar este usual fenómeno. Una mujer casada con un hombre prepotente, pero que se considera intelectual y liberal, se ve obligada a buscar amor en otros sitios. Cuando conoce al capitán de un barco de quien se enamora, sabe que a su lado vivirá una aventura mágica y de tórrido romance que se quedará simplemente en una aventura pasajera.

“Los muertos”

James Joyce

Un baile que debería ser el mejor pretexto para la diversión y un ánimo festivo se transforma en el escenario para descubrir sentimientos ocultos, mentiras diarias y la visión profunda de una sociedad plagada de caretas. Gabriel, quien ha menospreciado a su esposa por no ser una mujer de sociedad, y en cambio ser una pueblerina, se reenamora de ella después de voltear a las escaleras y descubrir de nuevo su hermosura perfecta. De camino al hotel recuerda los mejores momentos de su matrimonio e idea una manera para que ella olvide lo monótono de su existencia juntos; sin embargo, su esposa no está pensando lo mismo, ni siquiera de cerca.

Después de esa cena y el canto de un tenor, ella se da cuenta de sus verdaderos sentimientos, así que en el hotel rompe en llanto. Entonces recuerda a Michael Furey, quien murió de amor después de que ella se marchó a Dublin. Entonces Gabriel se da cuenta de la nueva desdicha que trastoca su interior y se siente humillado, con la única idea de acabar con su desgracia y quedar tan glorificado como Furey.