Superalimentos mexicanos

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Se habla tanto de las superfoods que pareciera ser una moda o una tendencia más en la alimentación, ayudan a mejorar la calidad de vida de personas sanas o personas con alguna enfermedad crónica como la diabetes y sus consecuencias como las ulceras varicosas, que seguramente con ejercicio y alimentación adecuadas pueden evitarse. Lo cierto es que se trata de un término comercial que comprende a un grupo de alimentos con beneficios muy superiores en comparación con otros que comemos frecuentemente.

Si bien hay bases científicas que demuestran sus propiedades y beneficios, su creciente popularidad se debe más al término que los anuncia como alimentos con “superpoderes” nutricionales o como soluciones milagrosas a todos los problemas de salud, incluidos los derivados de una mala alimentación, pero también los perfectos aliados para aquellas personas foodies, siempre ávidos de conocer y experimentar con nuevos ingredientes, y aquellos muy inmersos en el temas de salud y bienestar integral que los utilizan de manera habitual.

Es importante reconocer que otras de las ventajas que los diferencia es que tienden a ser alimentos con sistemas de producción más limpios, agroecológicos e incluso muchos de ellos con certificaciones orgánicas, esto supone una razón más para considerarlos superfoods. Es así que el uso de este término influyó en reintroducir a nuestra dieta alimentos que siempre han existido, y que incluso fueron utilizados por diferentes culturas ancestrales alrededor del mundo, promoviendo una mejor alimentación no sólo en términos nutricionales, sino culturales y gastronómicos.

Nuestro país posee una de las más extensas variedades de alimentos, incluidos muchos de los considerados superfoods. Algunos de estos habían quedado en el olvido, sobre todo por las nuevas generaciones que han crecido en un mundo lleno de productos procesados e industrializados, en el cual cada vez son menos comunes los alimentos y platillos elaborados de manera tradicional y con ingredientes autóctonos.

A continuación te decimos cuáles son cuatro de estos súper alimentos que deberías retomar e integrar en los deliciosos platillos que prepares:

 

Quelites

Si hay algo realmente nativo de México son lo quelites, su nombre viene del náhuatl quiltil, que se interpreta como hierba comestible. Como toda hierba, ésta crece de manera silvestre, principalmente en la milpa, y se adapta fácilmente a diferentes condiciones. Existen cientos de variedades de quelites, algunas de ellas quizá ya las conozcas o las has comido sin saberlo, pues forman parte de algunos de los platillos más tradicionales; su producción es espontánea y de fácil cosecha, por lo que su precio es asequible. Algunos ejemplos de quelites son: Verdolagas, berros, chivitos, pápalo quelite, quintonil, cenizo, trébol, huazontle, hoja santa, chaya, romeritos, nabo, pipicha, malva, chipilin, mozote, epazote, etc.

¿Por qué es un superfood?

Su valor nutricional es elevado, por encima de hojas como las espinacas y acelgas, tienen un alto contenido en proteína, fibra, hierro, potasio, vitamina C y D, entre otras. También contienen polifenoles y flavonoides que actúan como antioxidantes.

¿Cómo consumirlos?

Su preparación es muy versátil, además de los platillos en los que son usados y algunos antojitos como sopes, quesadillas, tamales, tlacoyos etc., también se consumen como condimento y con propósitos medicinales. Puedes experimentar comiéndolos en ensaladas, salteados, ligeramente cocidos, como guarnición o en tu jugo verde.

Amaranto

Es uno de los alimentos que goza de mayor popularidad, quizá ya lo has consumido muchas veces, pues con él se preparan algunos dulces típicos como las alegrías. Ha sido disfrutado desde la antigüedad por varias culturas precolombinas por su alto valor nutricional.

¿Por qué es un superfood?

Tiene un alto contenido de proteína de calidad y fácil digestión por su excelente balance de aminoácidos (150), entre ellos la lisina, que se encuentra en bajas cantidades en otros cereales, esto lo hace ideal para mujeres en etapa de gestación y niños, por ser comparable con la leche.

Poseen un alto contenido en Calcio, Hierro, Magnesio, Fósforo, vitamina A, B, C, D, B1, B2 y B3, ácido fólico, carbohidratos que te proporcionan energía y es libre de gluten.

¿Cómo consumirlo?

Como te lo imagines: jugos, licuados, smoothies, barras de cereales y energéticas; en ensaladas y diversos platillos. También como harina para elaborar pan, galletas y postres. Una de las mejores formas de comerlo es como germinados.